3S 10M 1S y calcetines

 Dónde S hace referencia a las ojeraS y M al ritmo de un hipotético maratón en el que voy por encima de mis posibilidades, pero no muy por encima. En ese hipotético maratón hago mejor marca, 3 horas quince, aproximadamente. Pero por algún motivo, esa vez no desfallezco y además gano el oro. Ese ritmo cambia con el paso del tiempo, claro. El precio del oro también cambia. A mi edad y estado de forma, mi ritmo de maratón es 4:45. Si mañana tuviera que hacer un maratón, no lo correría a ese ritmo. Unos 5 o 10 segundos más lento. Pero a la hora de entrenar, me vale como referencia. Los ejemplos en los que he entrenado un ritmo de maratón y luego he corrido un maratón a tal ritmo y no he podido terminar en condiciones son tan numerosos como maratones he terminado. Pero esta no es la cuestión ahora. La cuestión hoy trata sobre calcetines. 

Algunos días he corrido sin ganas. Algunos he corrido con resaca. Algunos he corrido borracho directamente. Algunos he corrido lisiado, a sabiendas de que iba a pagar una factura cara por lo que estaba haciendo. He corrido para hacerme daño. He corrido después de recibir cartas de mi padre. He corrido después de recibir malas noticias. Para escapar de la jaula de mi propia miseria. Pero nunca, nunca, jamás, he corrido con un calcetín que pusiera R, en otro pie que no fuera el derecho. Nunca jamás, he corrido con un calcetín que pusiera I, en otro pie que no fuera el izquierdo. 

Así son las cosas.  

Comentarios

Entradas populares