13 Kilómetros de carrera, 3S 9U 1S y una yonkilata de Yakka

 Dónde S es suave y U es umbral. Así son las cosas. Fue después de estamparme en la segunda, o tercera maratón de Murcia que me hice un estudio cardiológico. Con estamparme quiero decir caminar durante 10 kilómetros para terminar una maratón. Bueno, caminar... es algo más parecido a reptar. Arrastrarse vencido y sin un gramo de energía en el cuerpo. El muro lo llaman. Conozco yo al muro ese. El tío del mazo. Le ponen nombres los veteranos y la revistas deportivas a lo que sucede cuando te pasas de listo en una maratón. Nunca me ha gustado eso del "muro" ni el "mazo".  Lo conozco y respeto demasiado para ponerle un nombre tan vulgar. No hay ningún muro, ni un mazo ni nada. Es mentira. Lo que hay es pura y simple INCONSCIENCIA. Pues para conocerme me hice ese estudio. Me llevé un dossier lleno de colores y datos sobre mi cuerpo que, obviamente, no sabía. Luego contraté los servicios de Luis del Águila, que hasta el día en que se puso insoportable con los entrenamientos de fuerza, me pareció de las mejores ideas que he tenido en el atletismo y la vida (junto con dejar de fumar). De Luis aprendí la importancia de esos kilómetros U. Esos kilómetros en que mi corazón trabaja a 163 - 168 pulsaciones son oro. 

Cuando empecé a hacer entrenamiento de triatlón, mi cabeza, en una lógica que aún no entiendo yo muy bien, decidió que no necesitaba ser mejor corredor ni entrenar U. Que ser peor corredor me ayudaría a ser mejor nadador y mejor ciclista. ¿Base científica? la de mi INCONSCIENCIA. ¿Base espiritual? Pues quién sabe, lo mismo le pregunté al Tarot. Aunque no suelo yo desenfundar el Tarot para decidir cuestiones atléticas. En estas cuestiones primero disparo y luego pregunto. Qué cojones, y en el resto también. Sea como fuere llevo un par de años sin trabajar la U. 

Lo he dicho, lo digo y lo diré siempre. Para mí, correr es la base. Alrededor de lo que todo lo demás gira. Ni puedo ni quiero abandonar esta idea. Ser mejor corredor puede ayudarme, o no, a ser mejor ciclista. Ser mejor corredor puede ayudarme, o no, a ser mejor nadador. Ser mejor corredor me hace ser mejor en todo lo demás. Desde padre hasta pareja, pasando por el hijo, el amigo, el funcionario y el hermano. Cómo puedo ignorarlo. Mejor dicho, ¿Cómo he podido ignorarlo hasta el día de hoy? Pues si, maestro, la respuesta vuelve a ser la INCONSCIENCIA.


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