Ratones y Maratones

 Los sueños de los gatos están llenos de ratones. Los sueños de los corredores están llenos de maratones. Siempre me gustó esa frase. ¿Quién la diría por primera vez? Lo investigaré. Más tarde. Ahora tengo una pregunta más urgente, los sueños de los triatletas, ¿de qué están llenos? 

Hoy es sábado, ayer empecé a trabajar en la Biblioteca Regional. Recomendado. Los viejos amigos dieron la cara por mi. Envié hasta un currículum, no mentí. Los convencí. Me hicieron una entrevista, tampoco mentí. Todo lo que escribí era cierto. Todo lo que dije era cierto. Al menos lo era en ese momento. Ya verás, dicen mis viejos amigos, cuando vean lo que han "fichado". Yo tengo miedo. ¿Quién no tiene miedo de no estar a la altura? Para mi es lo normal. Miedo a defraudar. Miedo. Siempre ahí. Como un buen amigo, al final te acostumbras. Al miedo.

El año pasado intenté hacer el Ironman de As Pontes. A los pies de ese lago tuve miedo. Un miedo más grande que el valor que pude agrupar en mi cara y mis músculos y mis pulmones... Un abismo. Y me lancé, creyendo que ese miedo desaparecería. Se diluiría en el lago. Pero no lo hizo. El cabrón se vino conmigo los 4.200 metros que nadé. La hora y cincuenta y pico minutos que tardé en salir. 

El miedo ya no me da miedo. Como suena. 

Esta mañana me he apuntado a la octava edición del Ironman de As Pontes. Manolo me corregirá y me dirá que se dice triatlón de larga distancia. A ese también estoy apuntado. A los dos. Manolo también se ha apuntado, con resaca, con nuestra vida apurada, con nuestra agenda a tope, con nuestros miedos y nuestro instinto poético kamikaze. Mi hermano Juan también se ha apuntado. Salió a entrenar bici, en mitad de la sesión se para, se inscribe con el móvil y sigue con su ruta. En ningún momento lo he visto dudar de que todo esto iba a pasar. Un enfermero, un profesor y un administrativo. Apuntados a un triatlón de larga distancia, Ironman o cómo quiera decirse. Con la sensación de que iniciamos un camino que esta vez sí terminaremos. 

Tardé 9 horas y 22 minutos en bajarme de la bicicleta. Tenia que haberlo hecho en 9 horas. No pude completarlo. 

Los sueños de los gatos están llenos de ratones. ¿de qué están llenos los sueños de los triatletas? Yo no lo sé. De cosas incompletas que tienen que ser completadas.

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