14 kilómetros a ritmo de maratón
Ni siquiera iba a madrugar, pero he madrugado.
Una vez madrugado, ni siquiera iba a correr, pero he corrido.
Una vez en la faena ni siquiera iba a correr rápido, pero he corrido rápido.
Una vez duchado ni siquiera iba a...
Podría seguir así un buen rato, pero no.
He cumplido con todo los compromisos. Los de hermano, los de compañero y los de padre y pareja.
Cómo decir que había un Yo en todo aquello, pero que ese Yo no era el todo.
¿Hay un todo?
¿Hay un Yo?
y yo que sé.
Todo es contradicción.
Suelo pensar que el resto del mundo sabe algo que yo no sé.
Y que lo único que se me da bien es cavar hoyos y meterme dentro.
Y cuanto más dentro y más abajo estoy
Más claro lo veo todo.
Ahí abajo está la grieta
Por donde entra la luz.
No tengo ni idea de como se entrena un Ironman.
Lo que sí tengo claro, a día de hoy
es que no puedo hacer más.
Desde antes de que sale el sol, ya estoy corriendo.
Después de ponerse el sol, sigo corriendo.
Querido público
la función acaba aquí
os quiero con locura
como diría
W.C.Williams:
fuí un gorrión
hice cuanto pude
adiós.
Comentarios
Publicar un comentario