Lo que echo de menos
- ¿Sabéis lo que más echo de menos? - soy yo gritando, las masas se extienden más allá del horizonte.
Un clamor de flores belicosas, de voces hirsutas, sedientas de mi voz y juegos gramaticales responde:
- NO!
Y entonces yo (siempre yo) tranquilo, con todos los ases en la punta de la lengua, respondo:
- El silencio
Y el clamor de aplausos es de tal magnitud, que altera dos grados el eje de giro del planeta, y por azares cósmicos, conseguimos con ello, que los inviernos sean inviernos, las primaveras primaveras, los otoños otoños y especialmente los veranos veranos.
Comentarios
Publicar un comentario